‘Rosa azul’, el drama en verso de Isabel Sánchez H. Reseñas

Isabel Sánchez se enamoró de la literatura cuando tenía tan solo 7 años, edad en la que sus tías le regalaron un libro de poesía que no tardó en memorizar y degustar como si fuese el mejor presente que le pudieran hacer nunca. Desde entonces, comenzó a escribir sus propios poemas y desarrolló sus habilidades literarias de forma autodidacta. Así, combinando el oficio de escritora con el de profesora, dio forma a Infierno helado (2015), una selección de poemas basados en una biografía ficticia. Dos años después, presenta Rosa azul, un drama en verso con el que la autora demuestra una vez más su delicadeza y su elegancia.

Rosa azul se construye sobre la antigua leyenda del amor imposible entre el sol y la luna. Al verse en un eclipse, ambos se enamoran, pero son conscientes de que jamás podrán estar juntos plenamente; así lo marca el destino. No obstante, detrás de estos perfiles tan bien conocidos desde tiempos remotos, el libro esconde interesantes puntos de giro y nuevos personajes que tienen mucho que decir.

Junto a la luna y el sol, Isabel Sánchez nos presenta un antagónico mar, el cual, celoso porque la luna prefiere al sol y no a él, decide vengarse por tal rechazo. En este punto, aparecen Celestia, la rosa azul –nacida de las lágrimas de la luna–, y el jardinero Jordán, sin olvidarnos del mensajero y confidente del astro rey: el viento. Todos los caracteres tienen una personalidad y un lenguaje propio, una manera de expresarse y de sentir que los hace diferentes entre sí.

De esta forma, se produce una humanización de los elementos naturales, los cuales no solo conforman el paisaje de la historia, sino que se convierten en los protagonistas indiscutibles. Ya no quedan como un elemento externo y decorativo que puede, en mayor o menor grado, interactuar con los distintos personajes; ahora son el todo y también traen consigo sentimientos, pensamientos, reacciones y deseos propios de las personas.

Jordán lleva una vida un tanto fantasmal: poco se sabe de él, deambula por las calles sin más recuerdo ni pensamiento que los que le conciernen: las flores, es decir, las mujeres. Es jardinero (un truhan) y su trabajo parece ser lo único que hace vibrar las cuerdas de su corazón solitario. Sumido en sus tareas (conquistas), se pregunta si las flores sufrirán al cortarlas, tratándolas con sumo cuidado mientras admira su belleza y perfección. Rosa es una chiquilla despertando ante el mundo, cálida e ingenua; pronto, se deja engañar por el amor pasajero de Jordán. El mar, por su parte, se mueve por el ánimo y los sentimientos de la luna. Es caprichoso, la fuerza indómita que arrastra las pasiones.

Isabel Sánchez nos presenta con Rosa azul una poesía sublime en tono de tragedia shakerpeariana. Como si de los protagonistas de Don Juan tenorio o de Romeo y Julieta se tratase, retrata los amores de juventud, donde los impulsos primarios (la pasión o el egoísmo) dominan por encima de cualquier otra ley. Ahí tenemos a Jordán, un picaflor que se da cuenta del daño que ha causado a su amada y quiere redimirse para estar siempre a su lado. Pero en este caso y al igual que sucede en las obras de Shakespeare, todo error se acaba pagando con un factor adverso, representado por el mar.

El destino marca la vida de los protagonistas, quienes parecen estar atados a la tragedia desde que nacen, ya sea debido a sus errores, a sus virtudes, al sufrimiento intrínseco o al inexpugnable destino. Jordán es un antihéroe que, aunque quiera echar marcha atrás y remendar el perjuicio ocasionado, está en el camino de la perdición. Los hijos pagan los pecados y errores ­(si es que el amor es un error­) de sus antecesores; es decir, son jóvenes enamorados condenados de antemano.

La autora parte de una historia antiquísima como el amor entre el sol y la luna, pero introduce otros personajes como el mar, el viento, las nubes y, ante todo, Jordán para otorgarle un sello e interpretación propios. Así, por más que nos sepamos al dedillo la antigua leyenda, nos da la sensación de estar descubriéndola, de estar leyéndola por primera vez. Y conseguir algo así no es trabajo fácil.

Incluso Rosa azul nos sabe a poco y se nos hace corto, pues nos resulta tan agradable y bello que nos encantaría disfrutar de un verso detrás de otro durante más tiempo. Cada página es una dulce melodía que nos encandila y nos empuja hacia delante, como arrastrados por ese viento-mensajero de la historia. Se diría que queremos viajar hasta la costa e impedir que el mar lleve a cabo su plan, al tiempo que sentimos compasión por esas aguas que tampoco hallan un amor pleno. Al igual que la luna y el sol esperan anhelantes el próximo eclipse, nosotros no podemos esperar para leer la próxima obra publicada de Isabel Sánchez.


  • Nombre: Isabel Sánchez H.
  • Género: poesía, drama en verso.
  • Bio: nació en Ávila en 1988 y creció en el precioso pueblo El Barco de Ávila (España). Estudió Filología Inglesa en la Universidad Complutense de Madrid y el Máster de Formación del Profesorado en UDIMA. Tras una experiencia muy positiva enseñando español en la isla de Wight (Reino Unido), viajó a Texas (Estados Unidos) para trabajar como profesora bilingüe. Aquí conoció a su marido, Matt. A los 7 años, sus tías le regalaron su primer libro de poesías, que memorizó enseguida y recitaba a todas horas. A los 9 años, decidieron regalarle un diario con las páginas en blanco para que fuera ella la creadora de sus propios versos. A partir de ese momento, la poesía se convirtió en su vía para expresar sentimientos e inquietudes. Infierno helado (2015) constituye la primera selección de entre más de 4000 poemas que aguardan en el baúl a ser elegidos y es un recorrido lírico por las distintas etapas de una biografía ficticia y una exploración emocional de sus contradicciones. Su cuadro Apocalipsis de los sueños, portada de Infierno helado, completa el poema final bajo el mismo título. Su segundo libro, Rosa azul (2017), consiste en un drama en verso. Cuenta la historia de Celestia, una rosa azul que nació de las lágrimas de la Luna, y de Jordán, un jardinero tenorio que se encapricha de ella. En paralelo, la Luna vive su particular idilio con el Sol, lo cual enerva al celoso y vengativo Mar. En esta obra, los elementos naturales desatan sus pasiones de la forma más humana. Rosa azul cuenta una historia sencilla y eterna a través de elaborados versos. Isabel Sánchez H. es, además, la ilustradora del libro.
  • Blog de autor: www.isabelsanchezh.org

Libro: Rosa azul

 

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