Los mejores libros para viajar sin moverte de casa Curiosidades

IMAGEN - Fuente: Pixabay

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Con el verano a la vuelta de la esquina los más viajeros comienzan a preparar y planear sus vacaciones. Los más afortunados podrán disfrutar de unos días de relax en los que conocer nuevos lugares, culturas diferentes y sumergirse de lleno en un ambiente exótico y desconocido en el que poder descubrir no solo ciudades y rincones maravillosos sino también parte de su historia.

Para aquellos que este año no puedan permitirse el lujo de viajar, ya sea por trabajo, dinero o tiempo, existe una alternativa a coger el avión y es que no hace falta viajar miles de kilómetros para poder conocer mundo. A través de las páginas de los libros nos trasladamos a universos completamente nuevos, a veces imaginarios pero también reales, que nos permiten desconectar durante unas horas y hacernos creer que estamos muy lejos de nuestro hogar. Las palabras nos sumergen en historias, en aventuras, en la vida de unos personajes con los que nos sentimos identificados y con los que sufrimos y reímos. Pero hay más, mucho más. Existen grandes libros que no solo nos narran los devenires de una historia sino que, por el telón de fondo de sus narraciones, por los lugares en los que acontece la acción, son verdaderas guías turísticas.

Este es el caso de Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. La obra, reconocida a nivel mundial por su extrema calidad como una de las mejores del escritor británico, nos traslada a las ciudades de Londres y París del siglo XVIII. Ambas capitales se contraponen en su naturaleza, así mientras el Londres del rey Jorge III se muestra como un lugar pacífico y apacible, París se sitúa como la cara opuesta de la moneda con un Revolución en marcha. A caballo entre estas dos ciudades, Dickens teje una historia de intrigas y venganzas, de espías y sorpresas que cogen al lector desprevenido. Todo ello narrado con gran maestría en las calles empedradas del Londres previctoriano, recorriendo los espacios más emblemáticos de la ciudad a la vez que se nos muestra la faceta más violenta y desgarradora de una ciudad que estaba viviendo los albores del Siglo de las Luces y el Pensamiento Ilustrado, como lo era París. Es precisamente en esta localización donde se lleva el grueso de la obra y en donde se nos traslada hasta la popular prisión de la Bastilla para plasmar la agonía y sufrimiento de sus moradores, muchos de ellos, al igual que el protagonista, condenados injustamente. Una obra magnífica que, completamente diferente del resto de narraciones de Dickens, ha dejado además una de las mejores aperturas literarias de la Historia:

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación.” Charles Dickens, Historia de dos ciudades.

 

Otro de los grandes libros para conocer la capital francesa es Fiesta de Ernest Hemingway. En ella la trama gira en torno a un grupo de americanos que se encuentran en París y en el que surgen diferentes lazos de amistad y amor. La primera parte de la novela se centra en estos personajes y en los lugares que éstos frecuentan en la ciudad francesa para después dar el salto a España. En concreto a Pamplona, ciudad a la que el grupo llegará para disfrutar de los Sanfermines, una fiesta por la que Hemingway sentía especial predilección. La novela termina finalmente en la ciudad de Madrid.

Dejando a un lado dos de las grandes capitales europeas, Rusia también se posiciona como  uno de los lugares que más llaman la atención de los turistas, no solo por su increíble belleza sino también por su apasionante historia.  A nivel literario, este país ha sido uno de los más prolíferos, sobre todo teniendo en cuenta que de sus tierras proceden grandes nombres de la literatura universal. Alexander Pushkin, Fiodor Dostoievski, Leo Tolstoy e Iván Turguénev pasaron a la historia por obras como El jinete de bronceGuerra y Paz, Ana Karerina, Padres e hijos, El idiota, Humo o El jugador; los dos últimos curiosamente con una trama que transcurre en los casinos de Baden-Baden.

Además de en estos casinos de la Selva Negra alemana, alguno de ellos considerado actualmente como el más bonito del mundo, muchas de las obras de estos autores trascurren en Rusia. Así, Guerra y Paz sumerge al lector en las vidas de numerosos y heterogéneos personajes a lo largo de más de 50 años en tierras rusas, mostrándonos  una clara evolución en la concepción de vida y las costumbres de este país. Ana Karerina, por su parte, se desarrolla entre las ciudades de San Petersburgo y Moscú, narrando con detalle las costumbres de la alta sociedad del momento mientras que El jinete de bronce de  Alexander Pushkin se centra en uno de los grandes monumentos de la ciudad de San Petersburgo, la estatua de Pedro el Grande.

Curiosamente, el título del clásico de Pushkin ha sido “tomado prestado” por otra escritora para narrar una de las historias de amor más emocionantes de los últimos años, cuya trama transcurre también en Rusia. Paullina Simons es la mente creadora de la historia entre Tatiana Metanova, una joven rusa, y Alexandr Belov, un americano perteneciente al ejército ruso. En 1941, en pleno conflicto bélico, la pareja comienza un romance que se verá truncado por las penurias de la guerra y que trasladará al lector desde el corazón de Leningrado (San Petersburgo) hasta las pequeñas regiones cercanas de la urbe como Kobona. Además, el libro supone una reproducción fidedigna de las costumbres y el modo de vida de la época, desde la descripción del pequeño apartamento en el que vive toda la familia Metanova hasta las dachas o casas en el campo.

Para los amantes de la Rusia imperial y de la familia Romanov existe un sinfín de libros que tratan el tema y que son un auténtico reflejo de la sociedad de principios del siglo XX. Las hermanas Romanov, de Helen Rappaport narra las vivencias de las hijas del último zar de Europa, desde su tranquila estancia en el Palacio de Alejandro a 25 kilómetros de San Petersbugo hasta su cautiverio primero en este palacio en Tsárskoye Seló, pasando por la capital histórica de Tobolsk, en Siberia, hasta llegar a la Casa de Ipátiev, en los Urales, donde finalmente encontrarían la muerte. Precisamente esta casa fue denominada como “La casa del propósito especial“, por los acontecimientos que allí tuvieron lugar, y que coincide con el título de la obra de John Boyne en la que también se narra la vida de las pequeñas Romanov, en especial de la enigmática Anastasia, figura que ha generado una gran cantidad de leyendas a su alrededor.

Pero sin duda alguna, y sin ánimo de quitarle importancia a los ya mencionados, los mejores libros para descubrir (o redescubrir) las ciudades más icónicas del mundo son los de Edward Rutherfurd. Este escritor se ha especializado en historias que comienzan y terminan en el mismo lugar pero a lo largo de cientos de años. De esta forma, a través de las páginas de sus libros podemos conocer la historia, desde sus inicios, de ciudades tan importantes como Nueva York, París, Londres o Dublín.

 

Así que no lo dudes: escoge un libro, abre tu mente y déjate transportar por la magia de la literatura sin moverte de casa.