Cómo hacer un libro Información para escritores

Una de las consecuencias directas de la evolución de la industria del libro, devenida en autoedición profesional (mediante editoriales o no), sea con una editorial tradicional o mediante la coedición, es la alta incidencia del autor en las decisiones del proceso de producción de la obra. Es natural, por lo tanto, que una de las preguntas que más se hacen los escritores con vistas a publicar un libro: ¿Cómo hacer un libro?

En este artículo vamos a repasar todo el proceso de elaboración de un libro, pero sobre todo centrándonos en lo referente a la producción del libro físico; es decir, a todo aquello que supone hacer el libro para imprimirlo: sus medidas, páginas, gramajes, etc.

 

El escritor debe plantearse qué medidas tendrá el libro impreso antes de maquetar

 

1. ¿Cómo hacer un libro desde cero?

El primer paso, como es lógico (luego de la corrección del texto) es la maquetación. Esta etapa es importantísima, además, porque condiciona de manera definitiva el proceso de impresión posterior. Para saber más acerca de este proceso es necesario informarse correctamente y, si es necesario, encargarlo a un profesional, dado que puede resultar complejo y porque contiene muchas variables a tener en cuenta.

A la hora de maquetar (sea mediante el Word o programas de maquetación profesional como Adobe InDesign) el escritor debe plantearse qué medidas tendrá el libro impreso. Hay que saber que la maqueta terminada no puede, luego, cambiarse de medidas.

Por ejemplo, si tú haces un libro para una medida estándar de A5 (148 de ancho x 210 mm de alto), luego no puedes imprimir tu libro en formato libro de bolsillo. Por lo tanto, a la hora de maquetar tu libro debes saber con qué medidas deseas imprimirlo.

 

Cómo hacer un libro - Medidas de impresión

Medidas de impresión

Medidas de impresión

Si ya te has respondido la idea de cómo hacer tu libro, el siguiente paso, como decíamos en el punto 1, es saber qué medidas tendrá. Aquí te adjuntamos algunas de las medidas con las que trabaja actualmente la industria de la impresión:

  • 148 x 210 mm (A5). Esta es la medida estándar de un libro y con la que mejor relación calidad-precio encontrarás en el mercado para la impresión de libros de narrativa. Debes saber que si imprimirás «pocos» ejemplares de tu libro (menos de 1.500 o 2.000) se imprimirá en maquinas de impresión digital. Esto significa que las máquinas utilizan papeles a medida y no tambores de papel o planchas (offset) y por tanto cuánto mejor sea el aprovechamiento del papel más barato será. Un A5 es, realmente, un página A4 (como la que usamos en casa) dividida en dos; es decir, imprime dos páginas en una sola entrada.
  • 210 × 297 mm (DIN A4). Es el típico tamaño del folio que usamos en casa y para un libro es excesivo (e incómodo), solo se usa para revistas y publicaciones gráficas.
  • 216 ×297 mm. También excesivamente grande, suele utilizarse para impresiones especiales como manuales y materiales similares.
  • 170 × 235 mm. Este es un tamaño interesante, vistoso y adaptable a narrativa. Es algo más caro que el A5 y se utiliza para ediciones especiales o para darle a tu libro un toque de calidad y hacerlo singular. Es pequeño y grande a la vez.
  • 150 × 210 mm. Esta es la típica medida del famoso libro del bolsillo. Suele ser de buena calidad, con una medida que se adapta a todo, pero hay que tener en cuenta que a la hora de hacer un libro no siempre el tamaño determina el precio. Lo normal es que esta medida sea más cara que un A5 (más cortes, más desperdicio de papel), aunque para la impresión offset es ideal y económico. No así para la impresión láser.
  • 190 × 190 mm. Un formato cuadrado y no apto para narrativa o poesía. Está pensado, sobre todo, para albanes, almanaques e impresiones especiales.

 

El autor debe contestarse la siguiente preguntra: ¿vale la pena que mi libro sea de tapa dura?

 

 

3. Características de la portada

Una vez elegido el tamaño de impresión quedan por determinar algunos elementos propios de la impresión, en este caso, empezamos por la portada. Son varios los componentes de una portada: gramaje, solapa, color, acabado.

Recuerda que hacer un libro implica tomar muchas decisiones y esas decisiones, en muchos casos, están relacionadas con el precio final de cada libro de manera individual, puesto que ese coste determinará el precio de venta. Si deseamos mejorar la calidad, agregando elementos como un tapa dura, mayor gramaje y demás… esto encarecerá muchísimo el coste final.

 

1. Gramaje

Como es obvio, la portada es más «gruesa» (tiene más gramaje) que sus páginas interiores. Por tanto, de forma muy resumida (en realidad hay muchas más), podremos contar con tres opciones de gramaje:Cartulina gráfica de 240 g. Una portada muy austera, que pierde algo de presencia y que, excepto un requerimiento explícito, no vale la pena puesto que no varía mucho del siguiente punto.

  • Estucado mate y cartulina gráfica de 300 g. Esta es, digamos, la medida estándar de una cartulina de impresión: económica, con presencia y que soporta muy bien los plastificados o satinados. Sería la opción recomendada.
  • Tapa dura. La tapa dura es la elección más cara a la hora de contestarte la famosa pregunta de cómo hacer un libro, puesto que esta portada lleva implícito un proceso de elaboración extra: hay que imprimir el papel y forrar el cartón. Y todo de forma manual. El resultado, por supuesto, es excelente: libros sólidos, sin dobleces, con una presencia imponente. Pero con precios casi prohibitivos. Para ello. debes preguntarte: ¿Vale la pena que mi libro sea de tapa dura?

 

2. Color de impresión

Se puede optar por dos opciones: blanco y negro (B/N) o color. Tiempo atrás, o para opciones de gran tiraje (offset) esta diferenciación determinaba enormemente el precio final de la impresión; hoy, para impresión digital, no. Es tan poca la diferencia de precio que ni siquiera es una opción. Por otro lado, no podemos perder de vista el alto impacto que implica una portada color de buen gramaje.

 

3. Acabado de portada

Este, en cambio, sí es un factor muy importante y que afectará la totalidad de nuestro libro. Con el acabado nos referimos al efecto final de la portada, si será brillante, opaca, plastificada, mate, etc. Cada una de estas características no es necesariamente mejor que la otra y en gran parte depende del tipo de ilustración o foto de nuestra portada. Vamos a ello:

  1. Sin laminado. El libro se entrega sin ninguna capa plástica transparente, adquiriendo una forma rústica. No es aconsejable esta opción aunque abarate el coste, puesto que el papel se vuelve amarillento con el tiempo y al carecer de plastificado, se llena de manchas y se estropea fácilmente.
  2. Este proceso que consiste en barnizar con un espray especial u otros elementos la portada del libro. Es muy atractivo y aporta a nuestra portada alto impacto y rigidez, pero posiblemente es uno de los más caros.
  3. Laminado brillante. Es el más utilizado en la industria editorial. Protege nuestra portada con una lámina transparente brillante. Ideal para portadas con fotos muy impactantes. Esta es la más recomendada por nosotros.
  4. Laminado mate. Interesante acabado, igual que el anterior, pero el plastificado es mate (sin brillo). Suele utilizarse cuando a la portada se le quiere dar un final rústico sin perder la protección o para portadas con ilustraciones.

 

4. Encuadernación

Como su nombre lo indica, la encuadernación se ocupa de fijar las páginas a un lomo y darle solidez a las páginas. Actualmente, solo hay dos tipo (aunque con variaciones):

  1. Cosido. Más caro o poco recomendable para libros de menos de 700 páginas. Antiguamente, era el único sistema existente, pero con la evolución de los encolados o pegados este sistema se está quedando atrás (sobre todo por el precio).
  2. Rústica Hot Melt o PUR (pegado/fresado). Este sistema consiste en aplicar pegamento a todas las hojas desde el lomo, después de haber sido fresado, para finalmente colocar la pasta de pegado definitiva.

 

5. Solapas

Aunque no dejan de ser un elemento decorativo, las solapas pueden ayudar a dar presencia y solidez al libro. Al mismo tiempo, aportan información relevante, como la foto y biografía del autor, y demás fuentes de la editorial. Las solapas, naturalmente, encarecen la edición aunque es un coste que, creemos, vale la pena asumir. Las solapas no tienen una medida definida aunque en la actualidad hay dos muy utilizadas.

  1. 50 mm. Solapa corta, ideal para publicaciones de menos de 200 páginas
  2. 70 mm. Solapa correcta, apta para utilizar como marcapáginas y que no estorba la manipulación del libro. Esta es la recomendada por nosotros.

 

Las solapas encarecen la edición aunque es un coste que vale la pena asumir

 

3. Tripa o interior

Color del papel. Como ven, hacer un libro es más complicado de lo que parece y, a las decisiones de la portada, se le suman las opciones de tripa o el interior del libro. Teniendo en cuenta que las opciones son, casi, infinitas, vamos a concentrarnos en los requerimiento básicos para la impresión de un libro. Llegado este punto, realmente solo quedan dos puntos importante relacionados con el interior de un libro publicado: el color del papel y el gramaje.

En la actualidad hay dos opciones: ahuesado y blanco. Para publicar un libro de narrativa (sin imágenes) es altamente recomendado utilizar la opción ahuesado. Este color da un tono amarillento al papel y que está pensado para descansar la vista luego de largas horas de lectura. El papel blanco, con alto contraste, le brinda una sensación de poca calidad, como si fuera una fotocopia. Además es muy incómodo para la vista, especialmente cuando hay demasiada luz. Nuestra recomendación, por tanto, es un papel ahuesado.

Siempre hablando de un libro sin imágenes (de estos hablaremos en otra ocasión), solo hay dos opciones relevantes: de 80 g o de 90 g. La diferencia de precios entre una u otra opción es irrelevante y, a la vista, esos 10 gramos son poco apreciables. No obstante, recomendamos un gramaje de 90 g para la tripa.

 

 4. Recomendación final

Como habrá spodido apreciar, hemos escrito este artículo con un claro objetivo pedagógico: que en la selva de opciones que implican hacer un libro, autoeditado o no, el autor cuente con información para tomar una decisión. En cada punto hemos manifestado nuestra recomendación, siempre pensado en el estándar editorial de hacer un libro de calidad y a buen precio.

En síntesis, a la hora de hacer un libro, nuestra recomendación final es:

 

  • Libro en A5

  • Portada laminado brillante o mate (según imagen)

  • 300 grs de gramaje a una sola cara (portada y contraportada)

  • Fresado en Rústica Hot Melt o PUR

  • Solapas de 70 mm

  • Tripa de 90 g, color ahuesado

 

 Con esta información, ya cuentas con más herramientas para saber cómo hacer un libro. Puedes dirigirte al impresor o conversarlo con tu editorial para que el acabado final de tu libro esté a la altura que te mereces.

 

 

 

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