El hombre que ríe (The Joker) Cultura

«Todos veían al Joker riendo, pero ella lo veía llorando»

Harley Quinn

    En Mayo de 1939 sale la publicación #27 de Detective Comics perteneciente a la editorial estadounidense DC (de hecho las iniciales D.C significan Detective Comics y son adoptadas en 1937 como homenaje a este título de la compañía, anteriormente se llamaba National Allied Publications). En aquél histórico número que en el año 2010 un fanático pagó $1.075.000 dólares, vio la luz por primera vez Batman de la mano de Bob Kane y Bill Finger. Con la llegada de los años cuarenta y la figura del murciélago muy bien posicionada en el mercado, aparece Batman #1, independizándose así de Detective Comics. Es aquí cuando entra en escena por primera vez el Joker. Creado por Jerry Robinson junto a los ya mencionados Bill Finger y Bob Kane, se trataba de un maniático psicópata inspirado en el actor alemán Conrad Veidt (más específicamente, por su actuación en la película muda “El hombre que ríe” en el año 1928) que era el único capaz de poner en aprietos al caballero de la noche, a tal punto que fue el responsable de la parálisis de Bárbara Gordon y la muerte del segundo Robin, Jason Todd. Sin embargo, este siniestro y cruel personaje que pintaba una sonrisa ególatra en el rostro de sus víctimas, sería restringido al poco tiempo por la compañía debido a la alta carga de violencia que contenía, dejándolo a la vista de los fanáticos como un simple payaso que no generaba ningún tipo de motivación. Este mismo Guasón inofensivo es el que interpreta César Romero en Batman: The Series (sí, el Batman gordo y con tetas que interpretaba Adam West) que fue exhibida entre 1966 y 1968 con una extensión de 120 episodios. Recién en Batman #251 vuelve el maniático homicida que tanto nos gustaba, más violento que nunca y con una nueva característica: ahora también era un genio.

Durante 1988 se publicó Batman: The Killing Joke, cómic en el que está inspirada Batman (1989) de Tim Burton, donde el Guasón es interpretado, nada más ni nada menos, que por Jack Nicholson. Tanto en el film como en el cómic presentan el posible origen del Joker, pasando de asesinato en asesinato, se va convirtiendo nuevamente en el más peligroso e inestable personaje de todos los Batman, ya sin control y sin recibir pena alguna debido a que es considerado -como se puede ver en la novela gráfica “Joker”, donde lo internan en el Asilo Arkham-, un enfermo mental. Las oportunidades que tiene Batman de matarlo son incontables, sin embargo, tanto el héroe como el villano siempre deciden evitar la muerte del otro. Tras la aparente muerte de Bruce Wayne en la Crisis Final (2008), acepta que se siente mal por la muerte de “su Batman”. Estos personajes tan antagónicos son una representación perfecta del héroe y el antihéroe, uno existe en razón del otro, en términos Heideggerianos, podemos comprender el mundo a partir de la existencia e inexistencia del ser y de la nada, a través de uno se explica el otro. El ser estaría representado por el murciélago de la noche, mientras que la nada tendría la forma del villano bromista, uno de los dos, es, en tanto lo es el otro. El Joker ha pasado por muchas representaciones manteniendo siempre su apariencia y su personalidad. En The Dark Knight , la película estadounidense dirigida, producida y co-escrita por Christopher Nolan en el año 2008, hace su gran interpretación del Guasón, Heath Ledger, interpretación que le valió un Óscar como mejor actor de reparto y que fue oscurecida por su muerte el mismo año que el film entraba a las salas. Además de haberse encerrado en un hotel durante seis semanas para adentrarse en la psicología del Joker, Ledger inspiró su aspecto en Sid Vicius y sus gestos y movimientos en Alex De Large,  el personaje interpretado por Malcolm McDowell en La naranja mecánica (1971). Otro rasgo para probar la exactitud con la que Heath Ledger se tomó al Joker y su demencia, la aseguró Christian Bale en una entrevista cuando comentó, que el propio Ledger le pidió que durante la escena del interrogatorio en la que Batman le da una golpiza al Joker, “le pegara realmente y que lo hiciera tan fuerte como lo haría Batman, con tal de darle mayor realismo a la escena”.

    Para finalizar este breve repaso por la historia de uno de los villanos más famosos de todo el mundo, dejamos un fragmento tomado del Blog http://elguasas.blogspot.mx/ que resume la relación entre el héroe y el villano diciendo: “Él reconoce que un punto débil de Batman es su compasión y que «si quiere vivir en un mundo de caos […] debe aprender a hacer el caos», también se «esfuerza» por hacer que su enemigo sienta el odio y el rencor y así pueda romper sus reglas”. El Guasón como dije anteriormente podría relacionarse con la nada Heideggeriana y, a su vez, Michel Foucault ve en la locura “la nada de la existencia”, él asocia la locura con la nada y con la muerte. De la mano de su demencia, este villano viene a denunciar -en palabras del sociólogo francés-, que es “el ascenso de la locura, su sorda invasión, la que indica que el mundo está próximo a su última catástrofe”. Batman siempre ha tenido su debido respeto por el su enemigo, porque, tal y como dijo alguna vez el ya conocido filósofo alemán en Más allá del bien y del mal: Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti”. En el cómic “The Killing joke” el Joker deja bien en clara su posición respecto a la sociedad diciendo: “Sólo hace falta un mal día para sumir al hombre más cuerdo del mundo en la locura. Así de lejos está el mundo de donde estoy yo, a sólo un mal día”. Es entonces cuando aquí nos preguntamos quién se aleja de quién. En su libro “Abaddón el exterminador”, Ernesto Sábato compara la locura con los sueños y la posición del artista. Dice: “Lo que el hombre corriente experimenta en sus sueños, los locos lo viven en su estado de trance. Cada vez que he visto un loco furioso tuve la espantosa sensación de que el tipo estaba padeciendo dolores infernales. Pero ahora comprendo que su alma está ya en su infierno. Están padeciendo despiertos lo que nosotros sufrimos en las peores pesadillas. Los teólogos han razonado sobre el infierno, y a veces han demostrado su existencia como se demuestra un teorema. Pero sólo los grandes poetas nos han demostrado la verdad, dijeron lo que han visto. Blake, Milton, Dante, Rimbaud, Lautréamont, Sade, Strindberg, Dostoievsky y Kafka. ¿Quién es el arrogante que puede poner en duda el testimonio de esos mártires?”.  Entonces, ¿Qué tan lejos está la locura de la genialidad?    

 


By Tom Sawyer – (T.G)

Imagen: El Hombre que ríe (1928) – Batman:The Dark Night (2008)

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